La mayoría de los accidentes tienen algo que ver con la negligencia. Si sufre lesiones como consecuencia de la culpa de otra persona, la ley le permite reclamar a la parte responsable los daños y perjuicios económicos y no económicos resultantes mediante una reclamación por lesiones personales.
Sin embargo, las reclamaciones por lesiones personales, al igual que otros asuntos legales, pueden ser complicadas. A veces, una reclamación aparentemente sencilla puede quedar en el olvido, lo que da lugar a una denegación. Si esto ocurre, necesita saber qué salió mal para poder determinar cuál es su siguiente curso de acción.
Estos son algunos motivos habituales por los que se deniegan las reclamaciones por lesiones personales:
Falta de pruebas
Para que una reclamación por lesiones personales tenga éxito, debe demostrar que el demandado era responsable. En otras palabras, debe demostrar que su acción (u omisión) provocó sus lesiones. En función de la naturaleza de su caso, algunas de las pruebas que puede necesitar aportar incluyen pruebas médicas que vinculen sus lesiones con el incidente en cuestión, informes de expertos y testigos presenciales, así como grabaciones de vigilancia del lugar del accidente.
Incumplimiento de plazos importantes
Una lesión personal que no vio venir puede, sin duda, poner su vida patas arriba. Aun así, tenga en cuenta que el tiempo nunca está de su lado. Si tiene la intención de reclamar a la parte responsable, debe hacerlo dentro del plazo de prescripción. En California, el plazo de prescripción para las reclamaciones por lesiones personales es de dos años a partir de la fecha de la lesión o desde que se descubrió razonablemente. No deje que venza este plazo de prescripción.
Si resulta lesionado como consecuencia de la negligencia de otra persona, usted merece justicia. Comprender cómo funcionan las leyes de California sobre lesiones personales puede ayudarle a evitar errores que pueden arruinar su reclamación.

