Aunque las cifras varían, se estima que hay alrededor de 100 millones de perros en EE. UU. Después de todo, son las mascotas más queridas de Estados Unidos.
La mayoría de los perros nunca morderán a otra persona o animal. Sin embargo, dado el gran número de perros, incluso la minoría que sí muerde es motivo de preocupación. Siempre es conveniente poder prevenir un ataque de perro, pero estar atento al lenguaje corporal preocupante puede ayudarle a ponerse a salvo.
A continuación se indican algunas señales de lenguaje corporal que debe tener en cuenta.
Rigidez
El lenguaje corporal canino es matizado. La realidad es que la mayoría de nosotros asociamos el lenguaje corporal agresivo con los tipos de comportamientos equivocados. Por ejemplo, el movimiento de la cola no siempre es una señal positiva. La posición de la cola es fundamental. Si la cola está rígida y levantada, lo más probable es que sea una señal de agresión en lugar de juego.
Los ojos
Los ojos cuentan una historia completa cuando se trata del lenguaje corporal canino. Un perro en estado relajado generalmente tendrá los ojos «en forma de almendra». Cuando un perro está estresado (que es cuando es más probable que ocurra la agresión), las pupilas de los ojos se dilatarán y la parte blanca de los ojos será claramente visible.
Generalmente, dos cosas sucederán además de los ojos de ballena. El perro puede intentar evitar el contacto visual y retroceder. O bien, el perro desarrollará una mirada intensa y no romperá el contacto visual.
Otras señales de lenguaje corporal que indican que un perro está estresado y puede ser propenso a la agresión incluyen:
- Pelo erizado
- Bostezos (esto no siempre indica cansancio, sino estrés)
- Una postura inclinada hacia adelante
- Movimientos rápidos de la lengua
Incluso los especialistas en comportamiento animal todavía están aprendiendo más sobre cómo se comunican los perros, y estas son solo señales potenciales de agresión.
Los dueños de perros tienen la responsabilidad de garantizar que sus mascotas no lesionen a otros. Si ha sido mordido, la indemnización por lesiones personales podría ser una opción.

