Los conductores deben prestar toda su atención a sus obligaciones al volante. Permitir que las distracciones se apoderen de ellos puede conllevar peligros importantes para ellos y para los demás en la carretera.
Muchos conductores creen que pueden realizar varias tareas a la vez de forma segura mientras conducen. Algunos creen que tienen la experiencia suficiente para hacerlo sin que ocurra nada. Sin embargo, eso difícilmente es así. Incluso los conductores con experiencia pueden provocar accidentes devastadores si no están prestando atención.
Categorías de distracciones
Los Centers for Disease Control and Prevention reconocen tres categorías distintas de distracciones: manuales, cognitivas y visuales. Algunas distracciones encajan solo en una de esas categorías, pero muchas encajan en más de una.
Incluso cosas que algunos conductores hacen con regularidad pueden ser distracciones. Entre ellas se incluyen cosas como mirar vallas publicitarias, dar un sorbo de café, cambiar los ajustes del equipo de música o consultar el teléfono. Lo mejor para todos los conductores es mantenerse exclusivamente centrados en conducir de forma segura.
Incluso las distracciones breves pueden ser devastadoras
Las distracciones de cualquier duración pueden provocar accidentes catastróficos. Si una distracción dura solo cinco segundos, un vehículo que circula a 55 millas por hora puede recorrer 100 yardas, que es la longitud de un campo de fútbol americano completo. Durante ese tiempo y esa distancia, el vehículo queda sin el control adecuado.
Cualquier víctima de un accidente por conducción distraída debe recibir atención médica inmediata por las lesiones que esté sufriendo. El coste de esta atención médica puede ser elevado, por lo que esas víctimas pueden optar por presentar una reclamación de indemnización. Puede ser beneficioso para ellas trabajar con alguien familiarizado con estos asuntos para que puedan hacer avanzar el caso dentro del plazo establecido por la ley estatal.

