La conducción distraída se presenta en muchos tipos y formas. Usar un GPS puede parecer necesario, pero puede ser una distracción. Leer o enviar un mensaje de texto es, sin duda, una distracción habitual que provoca miles de accidentes de coche cada año. Incluso el simple hecho de escuchar una canción puede distraer.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan, por lo general, que hay tres tipos principales de distracción al volante que conviene conocer y evitar siempre que sea posible.
Distracciones manuales
Los conductores necesitan tener las manos libres para manejar el vehículo, intentando al menos mantener las dos manos en el volante. Una distracción manual es algo como sostener un teléfono móvil, coger una taza de café o estirarse para darle algo a un niño en el asiento trasero. Tener solo una mano en el volante, como hace tanta gente, no es suficiente para mantenerse razonablemente seguro.
Distracciones visuales
Los ojos del conductor deben estar siempre en la carretera o en los espejos, observando el tráfico a su alrededor. Las distracciones visuales incluyen cuestiones dentro del coche, como leer el teléfono móvil o girarse para hablar con un pasajero, pero también pueden incluir cosas como leer una señal de tráfico o una valla publicitaria. Muchos accidentes ocurren cuando los conductores simplemente se quedan mirando otros accidentes y vehículos de emergencia, y no reducen la velocidad lo suficiente en el tráfico congestionado.
Distracciones cognitivas
Hay muchas situaciones en las que un conductor puede parecer que controla su vehículo y presta atención a la carretera, pero su mente divaga. Estas distracciones cognitivas o mentales a menudo pueden ser más difíciles de detectar, pero sin duda pueden causar accidentes graves. Un buen ejemplo de ello es el fenómeno por el cual alguien puede conducir hasta su destino y luego darse cuenta de que no recuerda el trayecto porque estaba pensando en otra cosa.
¿Qué ocurre si la distracción provoca un accidente?
Decenas de miles de personas pierden la vida en accidentes cada año, y muchas más resultan heridas. Quienes se han visto involucrados en colisiones graves causadas por otros necesitan saber si tienen derecho a solicitar una indemnización económica. Si un conductor distraído provoca un accidente, las víctimas pueden trabajar para proteger sus intereses buscando asesoramiento legal.

